Modelo Gordon-Shapiro de dos fases: crecimiento alto inicial + estabilización perpetua. Con inflación real, fiscalidad IRPF y rentabilidad implícita del mercado.
El modelo Gordon-Shapiro clásico asume que el dividendo crece a una tasa constante perpetua. Eso es razonable para empresas muy maduras como utilities o grandes bancos consolidados, pero no refleja la realidad de la mayoría de empresas. Una empresa como Inditex, LVMH o una farmacéutica innovadora puede crecer al 12-15% durante varios años antes de estabilizarse en tasas más moderadas.
Si aplicas Gordon simple con el crecimiento actual del 12% y una Ke del 9%, el modelo explota — no puede funcionar porque g ≥ Ke. El modelo de dos fases resuelve exactamente este problema.
El valor intrínseco se calcula en dos partes:
La primera parte suma el valor presente de cada dividendo durante la fase de crecimiento alto. La segunda parte calcula el valor terminal — lo que vale la empresa desde el año N+1 en adelante, asumiendo crecimiento perpetuo estable — y lo descuenta al presente.
En la mayoría de valoraciones por dividendos, el valor terminal representa entre el 60% y el 85% del valor total. Esto tiene implicaciones importantes: pequeños cambios en g₂ (el crecimiento perpetuo) o en Ke generan grandes variaciones en el precio objetivo. Por eso la tabla de sensibilidad es tan importante — no existe "el" precio objetivo, existe un rango razonable.
Una regla práctica: el crecimiento perpetuo g₂ no debería superar el crecimiento nominal esperado del PIB del país donde opera la empresa (aproximadamente 4-5% para España o la eurozona). Una empresa no puede crecer más rápido que la economía indefinidamente.
Si el dividendo crece al 12% durante 7 años con una inflación del 2,5%, el crecimiento real es aproximadamente (1,12/1,025)-1 = 9,3% anual. El valor nominal del dividendo aumenta, pero su poder adquisitivo real crece menos. Esta calculadora muestra tanto el valor nominal como el real para que compares con otros activos en términos homogéneos.
El cálculo inverso es igual de valioso que el directo: dado el precio actual, ¿qué rentabilidad está exigiendo el mercado? Si la rentabilidad implícita es del 7% y tú exiges un 9%, la acción está cara para ti. Si es del 11%, puede ser una oportunidad — el mercado está siendo más pesimista que tú sobre el crecimiento o más exigente en rentabilidad.
La rentabilidad implícita también permite comparar acciones: ¿cuál ofrece mayor rentabilidad implícita ajustada por riesgo? Es la forma correcta de usar el modelo como herramienta de selección.
El modelo de descuento de dividendos solo funciona con empresas que pagan dividendos regulares y predecibles. No es aplicable a empresas de crecimiento puro que no pagan dividendos (Amazon, Tesla en sus primeros años), ni a empresas con políticas de dividendo erráticas. Para esos casos, el DCF sobre flujos de caja libre es más apropiado.
Además, el modelo asume que el dividendo es la única forma de retorno al accionista. Si la empresa recompra acciones en lugar de pagar dividendos, hay que ajustar usando el "dividendo total" (dividendos + recompras por acción) para no subestimar el valor.
Cada dividendo cobrado tributa como rendimiento del capital mobiliario en la base del ahorro. La retención en origen es del 19%, independientemente de tu tipo real. Si tu tipo real es inferior (porque tus rentas del ahorro totales son bajas), recuperas la diferencia en la declaración.
Los tramos de 2026 para rentas del ahorro: 19% hasta 6.000€, 21% entre 6.000€ y 50.000€, 23% entre 50.000€ y 200.000€, 27% entre 200.000€ y 300.000€, 28% a partir de 300.000€. Esta calculadora aplica el tipo que introduces para estimar el impacto fiscal real sobre los dividendos de la fase 1.
Para el valor terminal (fase 2) no hay cobro de dividendos real en el modelo — es un valor teórico. Si la empresa fuera liquidada o vendida en ese momento, tributaría como ganancia patrimonial, pero en el modelo de dividendos se asume que la empresa continúa indefinidamente.